Tubo gástrico

Sleeve o tubo gástrico

El sleeve o tubo gástrico consiste en la extirpación de aproximadamente el 80% del estómago, convirtiéndolo en una especie de tubo o manguera (sleeve en inglés).

De este modo se consigue una restricción de la cantidad de alimentos que ingiere el paciente debido a dos mecanismos:

– La capacidad del estómago es menor.
– La extirpación parcial del estómago hace que el paciente segregue menos ghrelina, una hormona reguladora del apetito.

Así, el paciente tendrá sensación de saciedad tras la ingesta de una menor cantidad de alimentos, lo que facilita el cumplimiento de sus objetivos dietéticos.

¿Cuándo está indicado el Sleeve o tubo gástrico?

El sleeve o tubo gástrico está indicado en los siguientes casos:

  • Pacientes superobesos como paso previo a una segunda intervención.
  • Pacientes con problemas médicos graves a los que no estaría indicada un técnica malabsortiva.
  • Pacientes adolescentes a los que no se quiere hacer una cirugía de mayor agresividad.
  • Pacientes con un Índice de Masa Corporal entre 35 y 45.
  • Pacientes a los que ha fallado la banda gástrica.

Resultados esperados

Los resultados esperados son similares a los obtenidos mediante el bypass gástrico. La pérdida de peso media tras una operación de sleeve o tubo gástrico es del 60-70%, que se produce fundamentalmente durante los primeros 6-10 meses.

Ventajas del Sleeve o tubo gástrico

  • Se conserva la anatomía y funcionamiento natural del estómago, que conserva su sistema de llenado y vaciado natural.
  • Se reduce la producción de ghrelina, hormona que regula el apetito, de modo que se reduce la sensación de hambre.
  • Tiene un menor riesgo operatorio, al no realizarse ningún cruce o bypass entre intestinos.
  • Los pacientes no padecen pérdidas de vitaminas, ni dumping o desempeños diarreicos.

Desventajas del Sleeve o tubo gástrico

  • No es una técnica adecuada para pacientes golosos.
  • Posibilidad de nauseas y/o vómitos hasta habituarse a la cantidad adecuada de la ingesta.

Intervención, postoperatorio y seguimiento

La intervención dura aproximadamente 2 horas. El proceso de recuperación es rápido, por lo que la estancia en el hospital suele ser de 3-4 días.

A los 8 días el paciente se puede reincorporar a su actividad habitual, siempre y cuando no realice esfuerzos físicos. Al cabo de 1 mes se pueden realizar esfuerzos físicos y practicar deporte.

Es importante adaptarse a una dieta de menor cuantía ya que es una técnica restrictiva. No suele precisar suplementos nutricionales.

Cuando es una primera fase del tratamiento quirúrgico, se reinterviene al paciente para completar la fase malabsortiva al llegar a un IMC menor y que comporte menos riesgo para el paciente.

Controles y seguimientos en consulta mensuales  los seis primeros meses y luego anuales, con los estudios analíticos pertinentes.

Observaciones

El sleeve o tubo gástrico es un procedimiento puramente restrictivo. Es decir, el paciente va a ingerir una cantidad menor de alimento, pero va a absorber normalmente los nutrientes ingeridos.

Dado que se conserva el funcionamiento natural del estómago, el paciente puede comer prácticamente de todo. No obstante, dado que se trata de una técnica restrictiva (no disminuye la absorción de nutrientes), no es adecuada para pacientes golosos o que no sigan las indicaciones dietéticas.