Obesidad: la pandemia del siglo XXI

07 Mar 2012

La enfermedad ya provoca tantos problemas como el hambre. Más de 1.300 millones de personas en el planeta padecen esta patología; ocho millones solo en España.

Fuente: Faro de Vigo. Miércoles, 7 de marzo de 2012.

Ágatha de Santos – Vigo

La obesidad y el sobrepeso ya causan tantos problemas como el hambre en el mundo. Según un informe de la ONU presentado ayer en Bruselas, 1.300 millones de personas padecen esta patología en todo el planeta –8 millones en España– y más de tres millones fallecen cada año a causa de enfermedades asociadas con la obesidad. Este informe de la ONU supone una seria llamada de atención a los gobiernos para que acometan con firmeza políticas educativas y sanitarias encaminadas a atajar la que es, según la OMS, la epidemia del siglo XXI.

El informe de la ONU responsabiliza a la industria y a los gobiernos de los malos hábitos alimentarios, y advierte de que la obesidad ya no es un problema exclusivo de los países desarrollados, ya que el 65% de las personas con esta enfermedad viven en países donde al mismo tiempo una de cada siete personas pasa hambre. ¿La causa? El cambio en los hábitos alimentarios, ya que el aumento en la producción de alimentos ha hecho que la población de países en vías de desarrollo ingiera más calorías procedentes de nutrientes como la carne, el aceite y el azúcar en detrimento de otras fuentes alimenticias más saludables, como la fruta, verdura y legumbres.

Para redibujar este panorama, el informe de la ONU –que firma Olivier de Schutter, su relator principal para la Alimentación–, insta a los gobiernos a adoptar medidas de choque contra la proliferación de la obesidad, como gravar la llamada comida basura y ser más beligerante con la exposición de los niños a la publicidad de productos como los refrescos y las bebidas azucaradas, al tiempo que critica las subvenciones agrarias que se conceden a determinadas materias primas que sirven como base para la elaboración de productos poco saludables. Es más, el documento recuerda también que un aumento del 10% en las enfermedades ligadas a la obesidad detrae un 0,5% del producto interior bruto (PIB) mundial, debido a los mayores costes exigidos a los sistemas sanitarios.

España, uno de los países en que esta patología presenta mayor prevalencia, el sobrepeso afecta a casi un 40 por ciento de la población adulta, mientras que otro 39 por ciento tiene exceso de peso, y su prevalencia tiende al alza, hasta tal punto que el Instituto de la Obesidad prevé que para 2025 nueve de cada diez españoles estarán por encima de su peso ideal. El sobrepeso y la obesidad están cambiando además el mapa sanitario, ya que cada vez son más frecuentes los casos de niños con diabetes tipo B, enfermedad hasta hace poco asociada a la edad adulta, y es que, según datos del estudio de prevalencia de obesidad infantil Aladino (Alimentación, Actividad física, Desarrollo infantil y Obesidad), el 45,2% de los niños españoles de entre 6 y 9 años presentan sobrepeso u obesidad, un problema que tiene aún mayor incidencia en Galicia, que ronda el 31% de menores con sobrepeso, el 15,3% con obesidad y el 6,1% con obesidad mórbida, según datos del estudio Galinut.

Nuevo hallazgo científico

Y mientras la organización mundial da un toque de atención a los responsables políticos, los científicos continúan su batalla contra esta epidemia. Ayer mismo, la revista «Cell Metabolism» publicaba un estudio español que podría abrir el camino para encontrar nuevas opciones terapéuticas contra el cáncer, pero también contra la obesidad e incluso contra el proceso de envejecimiento. Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han descubierto en ratones que un gen anticáncer combate también la obesidad.

Este grupo también que un compuesto sintético, desarrollado dentro del centro, produce los mismos beneficios antiobesidad en animales que el gen estudiado.

Felipe Casanueva

Presidente de la Sociedad Internacional de Endocrinología: «Es un problema de gravedad excepcional que está infravalorado»

Felipe Casanueva, director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) de Santiago y presidente de la Sociedad Internacional de Endocrinología, califica la obesidad de un problema de una «gravedad excepcional» que los gobiernos han infravalorado. «Hay un retraso en la formación de la población debido a que no hay voluntad política de atajarlo. Ningún programa electoral recoge medidas contra esta epidemia», se lamenta.

En su opinión, el informe de la ONU avala ahora la llamada de alarma que vienen realizando los especialistas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde hace años sobre la obesidad y supone «un claro toque de atención» a los gobiernos. «Puede significar el principio de un cambio de actitud porque no hay que olvidar que la obesidad también pone en peligro nuestro sistema sanitario», advierte.

El director científico del CIBERobn reconoce que en España la Estrategia NAOS ha hecho «sus labores», aunque matiza que es necesaria la puesta en marcha del Observatorio de Obesidad, una herramienta fundamental para conocer su prevalencia y vigilar su evolución.

De momento, recuerda, el arma más efectiva contra la obesidad es la prevención, algo que ha de acometerse desde la educación. «No soy partidario de gravar la comida rápida porque perjudicaría a las capas menos favorecidas. Si se recurre a ella es porque no se tiene tiempo para cocinar y resulta económica. Lo que habría que preguntarse es por qué cuesta más una manzana que una hamburguesa», añade.

Isabel Otero

Jefa de la Sección de Cirugía del Hospital Meixoeiro de Vigo: «La cirugía barbárica aumenta al mismo ritmo que la obesidad»

Isabel Otero, jefa de la Sección de Cirugía del Hospital Meixoeiro de Vigo, reconoce que el número de casos de pacientes que se someten a una cirugía barbárica aumenta al mismo ritmo que lo hace la obesidad. «La cirugía es la única solución para los enfermos con obesidad mórbida y cada vez es más demandada porque la obesidad es una enfermedad con una prevalencia cada vez mayor y que va en aumento», explica.

Para esta cirujana, la obesidad es un problema educacional. «Si no educas a los chavales en hábitos saludables, no los tendrán cuando sean adultos ni sabrán transmitírselos a sus hijos», expone. Otero sostiene que comer una hamburguesa de vez en cuando no es malo, pero sí cuando se convierte en algo habitual en la mesa y sustituye a otros alimentos más saludables como el pescado, las verduras y las frutas. «El obeso no suele reconocer que consume más calorías de las que precisa y cree que todo le engorda», dice.

Se considera obesidad mórbida a partir de que el paciente presenta un Índice de Masa Corporal (IMC) de 40, aunque la cirujana reconoce que por el Meixoeiro han pasado casos que han sobrepasado 60 de IMC y que incluso han tenido algún caso por encima de 70. Sin embargo, si una persona con un IMC de 35 presenta otras patologías provocadas por el sobrepeso, como diabetes, artrosis o precisa dormir con oxígeno porque se apena, también puede ser sometida a una reducción de estómago. Con la edad sucede algo parecido. «No importa tanto los años del paciente como el riesgo de salud que le suponga el exceso de peso», afirma.

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