¿Cuidados postoperatorios tras el alta?

Comidas

Se inicia la dieta con líquidos, que se van aumentando en consistencia y textura a lo largo de los días en función de la tolerancia del paciente.

Posteriormente, se añaden purés o alimentos pasados por turmix. También se pueden utilizar alimentos ya preparados, específicos para esta fase y que incluso en ocasiones pueden completar o sustituir alguna comida.

Lo habitual es que a lo largo del primer mes la tolerancia aumente progresivamente, sin olvidar que una de las características que persigue la cirugía bariátrica, es la restricción, por eso las cantidades de la ingesta serán menores aunque suficientes para llevar una vida normal.

En ocasiones se puede tener intolerancia a determinados alimentos y vomitar. Cada paciente debe “aprender de nuevo” a comer y reconocer qué comida es la que le sienta peor (esto pasa sobre todo con la carne). Hay que masticar despacio y preparar el alimento de la forma más adecuada (así, si no se tolera la carne o el pollo en filete, se puede tomar picada o añadida a una crema de verduras). Tras la cirugía, es habitual que disminuya el apetíto y la sensación de hambre.

Con el paso de los meses la dieta se irá normalizando. El paciente va poco a poco adaptándose a su nueva situación. Lo ideal sería llegar a una dieta lo más parecida a la normalidad (adecuada en proteínas, hidratos de carbono, vitaminas y escapar a las grasas), con la lógica de cantidades menores y con los cuidados básicos de todo paciente intervenido de cirugía bariátrica.

Hay que evitar las bebidas con gas, masticar chicle, así como dulces y alimentos hipercalóricos como chocolate, batídos, frutos secos, helados etc.

Suplementos

Se aconseja en el primer mes realizar un complemento a la dieta con un concentrado de proteínas que completará la carencia de ellas en esta fase.

Además suele ser habitual el tratamiento con hierro, un protector gástrico y un complejo vitamínico. También y en relación al peso se aconseja continuar la pauta de una inyección subcutanea de heparina durante dos o tres semanas a partir de la intervención.

En relación a los controles analíticos que se van realizando en el seguimiento, se valora la necesidad de otros tratamientos (calcio, vitamina D, etc).